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jueves, 20 de noviembre de 2014

CLARO DE LUNA





   Sus ocho ojos se enfocaron en los míos. Sus fauces, capaces de engullir a un hombre entero, se abrieron en cuatro partes cuando un claro de luna iluminó sus colmillos. A medida que avanzaba, su saliva caía dejando negras quemaduras en la alfombra. Me quedé estático cuando la tuve enfrente, y así fui blanco de sus ráfagas de aliento carroñero mientras me palpaba el rostro con la punta de sus dos metros de lengua.
   – Te amo – dijo con voz cavernosa.
   – Yo te amo más – dije a la vez que la abracé con mis garras.
   Mis ocho ojos se enfocaron en los suyos y pronto nos fundimos en un beso que duró cien años.




48 comentarios:

  1. Un amor mortífero, con una lengua como esa, debe estar mas que satisfecho. Muy bueno el micro, amor y terror conjugados.
    Abrazos.

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    1. Gracias, Ale.
      Amor y terror... una combinación letal pero apasionada.
      Abrazos.

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  2. GRANDE! Si sólo el beso duró cien años, el amor de seguro será eterno.

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  3. Brillante, Federico. Primero describes la situación con pocas palabras, pero precisas, que dibujan toda la escena perfectamente; das lo justo en detalles para crearnos el peor de los monstruos (y das oportunidad de que cada uno le añada inconscientemente elementos de sus propios monstruos)... y luego el genial giro argumental. Dejas además un detalle inquietante, otro detonante para la imaginación: en qué universo, planeta o realidad alterna se encuentran estos dos amantes, que tienen una alfombra bajo sus pies. ¿Y de dónde proviene ese claro de luna? Desde la ventana de la habitación de un niño al que se acaban de comer... o tal vez de un mundo completamente distinto al nuestro.... Sabes que una historia es buena cuando espolea a la imaginación. Saludos.

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    1. Gracias, Carlo. Imposible calcular la cantidad de elementos de tus propios monstruos que le pudiste haber añadido.
      Es cierto lo del detalle de la alfombra, parece indicar que los amantes se encuentran en un hogar humano. El lector también es libre de imaginar lo que ocurrirá tras ese beso de cien años.
      Saludos.

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  4. Jajajaja, como me pude reír con la ocurrencia de Alejandra, jajaja... bueno no sé si esté feliz con una lengua como esa pero de que se aman se aman, con un amor sempiterno de besos de 100 años cuya saliva es corrosiva pero en ellos debe ser como néctar. Me gustó este micro de amor monstruoso. Un abrazo, maestro Federico!

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    1. A mi también me gustó y me hizo reír con su comentario.
      Me alegro de que te haya gustado mi amoroso y monstruoso micro, Alonso.
      ¡Abrazo grande!

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  5. ¡Qué importa la forma si se gozan en múltiples miradas y a lenguatazo "limpio"! Muy bueno.

    Un abrazo.

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    1. Así es amigo. Aunque no debe ser un espectáculo agradable.
      Me alegra que te gustara.
      ¡Abrazo!

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    2. Bardo, estoy de acuerdo con vos. Federico, en reglas generales, no es un espectáculo para ver sino para participar. Aunque sobre gustos...
      Buen relato

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    3. Fedra, me hiciste sonreír con lo que pusiste.
      Gracias por el comentario.

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  6. Magistral, haciendo siempre un requiebro al fnal para desmontar todas mis suposiciones sobre la historia. Nadie ha dicho que los seres mosntruosos no puedan encontrar su media naranja y amar, como has dejado bien claro.

    Un abrazo y toda mi admiración!

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    1. Agradezco mucho tus palabras, Julia.
      Los monstruos te agradecen que apoyes su derecho a amar.
      Abrazo grande.

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  7. !Me encanto ese final!! tan inesperado romántico y siniestro. Enhorabuena Federico siempre es un placer leerte.

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    1. Gracias, Sany.
      ¿Inesperado, romántico y siniestro? Me alegro de haber logrado esa combinación según tu opinión.

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  8. ¡Oh! ¡Pensaba que se lo iba a comer! Pero no ¡a besos! Me ha encantado, como todo lo que escribes ;)
    ¡Un abrazo!

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    1. Agradezco tus palabras, Carmen.
      Se devoraron el uno al otro :)
      Otro abrazo para vos.

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  9. Ahhh, qué bueno!! amor eternamente monstruoso, exelente e inesperada convinación. Otra vez, bravo Federico. Abrazos

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    1. Me alegro de que te haya gustado mi nuevo relato monstruoso, Angélica.
      Abrazos.

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  10. La belleza está en los ojos del que mira. Que importa cuan larga sea la lengua o cuantos ojos se tenga? Un relato con grandes descripciones y con un gran giro argumental en muy pocas palabras.
    Muy bueno Federico.

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    1. Bien dicho, Santiago. Lamentablemente no todos opinan así; aunque no lo creas, mucha gente discrimina a los monstruos.
      Gracias por el comentario, amigo.

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  11. Todos tenemos derecho a amar y para éste no existen limitaciones, porque los éstos están en nuestra mente y nuestras percepciones.
    Me encantó que me sorprendieras, el final no me lo esperaba.
    Feliz fin de semana.
    Un gran, gran abrazo y mis mejores deseos.

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    1. Me alegro de haberte sorprendido, Lucia.
      Otro gran abrazo para vos.

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  12. Me ya gustado mucho! No sé si quedarme de espectador o convertirme en tu personaje!! Es fantástico!! Saludos Federico!!

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    1. Muchas gracias, Carlos.
      Te entiendo, ese beso de cien años con esa señora suena tentador.
      Abrazo!!

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  13. Un amor con muchas miradas en el ambiente y un beso mortífero!!!
    Muy bueno!!!

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    1. Me has hecho reír con lo de las miradas. Me alegro de que te haya gustado.
      Abrazo!!

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  14. Amor arácnido. Acabarán como en el verso de Quevedo: Polvo serán, más polvo enamorado. Fantástico, Federico

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    1. Gracias, Fernando.
      Amor arácnido... ¿será que al final ella lo terminará devorando?

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  15. Si hasta hoy los dichos eran; el amor no tiene edad, el amor no entiende de razas, el amor es ciego... etc, etc.
    A partir de ahora incluyamos, gracias a este genialísimo micro de Federico Rivolta, el amor no es tan solo para los seres de este mundo...
    Alucinante sorpresa!
    Un abrazo amigo!

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    1. Te agradezco mucho las palabras, Edgar! Me alegro de haberte sorprendido.
      Abrazo grande!!

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  16. Otra genialidad Fede.
    Me gusta mucho cuando el relato te lleva a una dirección que no es tal.
    Abrazo amigo.

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    1. Me alegro de que te haya gustado, amigo.
      Abrazo grande, Richard!

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  17. Cómo iban a a existir los monstruos si no existiera amor entre ellos? Tienen que reproducirse de algún modo no? Seguro que la tardanza en el tiempo de un único beso, es debido a la tremenda longitud de sus lenguas por ahí enredadas, a saber cuántos nudos han de deshacer para poder separarse. Seguro que tienen reservas suficientes para pasar sin comer durante cien años, o quizá se alimenten el uno del otro... Quién sabe porque no puedo olvidar que son MONSTRUOS.
    Muy bueno Federico. Viva el amor!

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    1. Supongo que para ellos los monstruos somos nosotros. Es cierto, si no hubiese amor entre ellos, no podrían existir :)
      Muchas gracias por tu comentario y tu reflexión sobre los monstruos, Mercedes!

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  18. Excelente descripción. me encantó la sorpresa del amor. Me encantó, me encantó!!!
    Abrazo!!

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    1. Me alegro mucho de que te haya encantado la sorpresa de mi relato, Diana.
      Un abrazo!!

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  19. ¡Que buen relato!
    Te aseguro que jamás me imaginé ese final, increíble.
    Un saludo.

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    1. Gracias, Felipe! Me alegro de que te haya gustado.
      Saludos.

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  20. Genial. Los monstruos también aman. Con tan pocas palabras y te sientes dentro del relato. No hace falta más. Amor en estado puro. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por las palabras, María.
      Un abrazo!

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  21. Love... Love... Que el Amor no entiende de nada #SeSabe Roza, acaricia y besa... Sin importar razas, bichejos o Seres Extraordinarios surgidos de distintos Mundos...
    ¡Hermoso y Salvaje al mismo tiempo!
    ¡Besitos! ;)

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    1. Muy bien dicho, Campanilla! :)
      Muchas gracias por dejar tu comentario. Besos.

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