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lunes, 2 de marzo de 2015

EL LOBO Y CAPERUCITA




A un costado de la ruta esperaba una joven cubierta con una caperuza blanca. No había personas ni edificios, solo un denso bosque a cada lado.
Del horizonte emergió un camión, uno de esos con un acoplado capaz de transportar varios camiones en su interior. Cuando el conductor la vio, pisó los frenos como si estuviese a punto de atropellar a un venado:
– Hola, niña. ¿Hacia dónde te diriges?
– Voy a la casa de mi abuelita, vive a unos kilómetros al norte.
El hombre se lamía los dientes mientras la desnudaba con la mirada.
– Sube, preciosa. Yo te llevo.
La niña subió y juntos se dirigieron al norte.
El desenfrenado conductor no cesaba de desviar los ojos de la ruta para contemplar a su bella acompañante. Estaba deseando que volteara hacia él, pues la capucha le cubría gran parte del rostro. Su perfil mostraba las delicadas facciones de un ángel; debajo, la pollera a cuadros no tapaba ni la mitad de los muslos, y unas medias de encaje llegaban justo hasta sus rodillas inquietas. El camionero estaba a punto de aullar de excitación.
– ¿Está haciendo calor, verdad? – dijo mientras se desabrochaba dos botones de la camisa; y entonces un pecho peludo saltó a la vista.
– Sí, un poco – dijo ella –; pero pronto anochecerá.
La voz de la niña le sonó tan infantil que lo hizo salivar:
“¿Tendrá dieciséis años?, ¿quince? Tal vez tenga catorce… o trece, ¡por favor que sean trece añitos!”
El hombre se limpió pasándose la mano por su barba tipo candado, pero la saliva continuó brotando como espuma. Pronto no pudo soportar más las ganas de atacarla y detuvo el camión:
– Sácate la caperuza, niña; quiero verte mejor.
La joven abrió la puerta del vehículo y huyó.
– ¡Qué perra tan grande eres!
El conductor tomó un hacha que tenía bajo el asiento y corrió tras ella.
– ¡Detente o te arrepentirás! – un grito inútil; no es de esperar que alguien deje de huir cuando lo están persiguiendo. Sin embargo, esa vez, ella dejó de correr. La niña quedó petrificada y él se detuvo a pocos pasos.
En medio del bosque la oscuridad era casi absoluta. El hombre miró a su alrededor pero solo logró ver las siluetas oscuras de los árboles. De pronto un ruido lo sorprendió; el de un pájaro que salió volando de entre los arbustos. Era grande, un cuervo tal vez. A medida que transcurrían los segundos, apretaba el mango de su hacha cada vez con más fuerza.
– Oye, niña…, regresemos al camión, ¿sí? Es de noche y nos hemos alejado de la ruta. Te prometo que no te haré daño.
La joven continuaba inmóvil. Él se acercó a ella y tiró de la caperuza blanca, entonces ésta se desató quedándosele en la mano. Las nubes dieron lugar a una brillante luna llena cuando la niña volteó hacia él mostrando un rostro que ya no tenía las delicadas facciones de un ángel; se había convertido en algo más.
Ella saltó encima del lujurioso camionero con los colmillos apuntándole directo al cuello. Lo hizo a una velocidad sobrehumana, sin darle oportunidad de usar el hacha.
Tras devorarlo recobró su forma diurna, y entonces tomó de nuevo la caperuza blanca arrancándola de los dedos del cadáver.
– ¡Mira lo que hiciste! – dijo la niña – ¡La ensuciaste con sangre!
Luego de examinar la prenda por un instante, arribó a una solución:
– Siempre me pasa lo mismo con la sangre de los camioneros…, le pediré a mi abuelita que la tiña de rojo.


59 comentarios:

  1. ¡Fascinante Ricardo! No solo es un buen relato, es la mejor versión que se podía hacer de un cuento tan popular y de obsoleta moraleja como es el cuento original, fresco, perverso, contemporáneo y con un final, esta vez sí, muy dulce y feliz. Un abrazo compañero!

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    1. Muchas gracias, Edgar.
      Ricardo y yo nos alegramos de que te haya gustado mi relato.
      Abrazo grande!

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    2. Jajajjajaja que manía con llamarte Ricardo, perdón Federico! Un abrazo!

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  2. Esta muy bien tu versión Federico. Lo que más me ha gustado es que la caperuza fuese blanca al principio y la razón por la que acaba siendo roja.
    Un abrazo ;)

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    1. Gracias, Agustín. Me alegro de que te haya gustado esa posible explicación del color :)
      Abrazo grande!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Me alegro de que te haya parecido brutal. Muchas gracias por el comentario, Ana.
      Abrazos!

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  4. Tus cuentos jamás dejan de impresionarme, cuando creo que tengo un favorito me haces cambiar de opinión! Me impacto mucho conocer la razón de la caperuza roja. Saludos

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    1. Gracias, Hildelisa. Espero seguir impresionándote con mis cuentos y hacerte cambiar de opinión muchas veces más.
      Saludos!

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  5. Brillante y trepidante narración, y macabro final. Ya sabemos el origen de la caperuza roja. Muy sorprendente,Federico.
    Un saludo.

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    1. Me alegro de haberte sorprendido, Ricardo. Gracias por el comentario.
      Un saludo!

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  6. Me ha encantado. Vaya final, me ha gustado mucho el detalle de tintar la caperuza. Desde luego, terrorífico encontrarte una niña así. Un saludo.

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    1. Me alegro mucho de que te haya gustado mi cuento, María.
      Saludos!

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  7. Que ternura! Me hiciste volver a mi infancia, cuando jugabamos al futbol con las cabezas del cementerio. :D Sin duda un magnifico cuento para niños! Colosal Fede!

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    1. Me alegro de haberte remontado a esos bellos recuerdos, Miguel.
      Abrazo grande!

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  8. Una chica práctica donde las haya esta Caperucita... ¡mejor teñir la capa de rojo! Un macabro detalle para poner la guinda al relato. Genial, Federico, esta niña le pone los pelos de punta al mismísimo miedo ;) Me encantó.

    Un abrazo y feliz martes!!

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    1. Gracias por el comentario, Julia. Me alegra que te haya gustado y haberle puesto los pelos de punta al miedo.
      ¡Abrazo grande!

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  9. ¡Ay! ¡Me encanta, Federico! *-*
    El Cuento de "Caperucita Roja" es uno de mis favoritos y disfruto como una Enana cuando se dan otras versiones de la Historia... Y la tuya... ¡Buah! ¡Brutal!
    Coincido en que el detalle de la Caperuza Blanca... ¡Es la re-leche! Bueno... Y no solo eso... Sino, aunque quizás me equivoque, esa Licantropía que esconde Caperucita al caer el Sol... ¡Mola Mazo! Siempre me ha gustado la idea de que la Niña/Joven/Adulta Caperucita tuviese ese doble papel... *-*
    ¡Besines! ;)

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    1. Me alegro de que te haya gustado mi versión, Campanilla. Como verás, no eres la única niña feroz que anda suelta.
      Es cierto, Caperucita y el lobo son uno, el camionero solo se comporta como lobo.
      Abrazo! :)

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  10. Qué grande! Esa sí que es una Caperucita feroz! Un minirelato apasionante. Felicidades Federico. :))

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    1. Muchas gracias, Eva :D
      Me alegro de que te haya resultado apasionante.

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  11. Mmm, ok, esta bien, pero el camionero debió preguntarle algo como por ejemplo ¿que dientes tan grandes tienes? . . .o . . . si, creo que mejor no.

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    1. Estoy seguro de que lo pensó cuando los tuvo clavados en la garganta ;)
      Muchas gracias por la visita y el comentario!

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  12. WOW! Me encanto... una super adaptación de un clásico... Un poco predecible de que la nena daría una sorpresa ;) pero muuuy buena tu versión. En este caso los papeles se invirtieron, la "Pequeña Caperucita en el bosque" termino siendo el barriga verde del camionero! :) "El lobo sera el malo, siempre que Caperucita cuente la historia"

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    1. Me alegro de que te haya gustado. No siempre se puede esconder el final a todos los lectores. Espero sorprenderte la próxima vez, si es que vuelves a visitar mi blog :)
      La historia la escriben los que ganan. A veces el bien y el mal es una cuestión de conveniencia.
      Muchas gracias por el comentario.

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  13. Genial Relato Federico. Genial como le diste la vuelta a la tortilla. Un placer descubrir tu blog.

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    1. Un gusto tenerte por acá también, Alejandro. Muchas gracias por tu comentario, me alegro de que te haya gustado mi manera de darle la vuelta a esta tortilla.

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  14. Saludos Federico, demasiado buena tu relato. Ahora sabemos de donde viene el rojo. Muy bueno. Y como dicen que la historia la cuentan los vencedores pues Caperucita se encargó de darnos la versión popular .-). Éxitos!

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    1. Muchas gracias por las palabras, Mery. Me alegra que te haya parecido tan bueno mi relato :)
      Saludos!

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  15. Buenas Fede. Una versión mas realista y tenebrosa del clásico.
    Algo que no me había pasado con tus textos, pero me pasa seguido, es adivinar ciertas partes ante de leerlas: ahora me pas? con la única manera efectiva de pasar una prenda del blanco al rojo en los cuentos de terror.
    Me agrad? el sarcasmo con que atacas a la versión original.
    Bien clasificado como humor.
    Muy bueno.

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    1. No considero que un relato deba ser necesariamente impredecible para ser bueno. Me gusta sorprender en ciertos momentos - sobre todo en el final -, pero me preocupa más que los giros sean fieles a la historia.
      Me alegro de que te haya resultado muy bueno mi cuento y que te haya parecido bien lo del humor :)
      ¡Muchas gracias por tu sincero comentario, Ale!

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  16. "Que perra tan grande!"
    esta caperuza de miedo...tu mente llevando siempre lo bonito a lo cruel, muy versatil...yo me lamí los dientes mientras me leí tu relato! de tan enferma manera jijiji siempre tú tan malvado convirtiendo lo lindo en la versión más carnal y animal de el ser!
    espero no herir suceptibilidades!...lo disfruté morbosamente! XD

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    1. Me alegro mucho de que lo hayas disfrutado morbosamente hasta el punto de lamerte los dientes :)
      Muchas gracias por el comentario, Ady.

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  17. En otras circunstancias, me habría dado lástima la víctima de un monstruo devorador cómo esa "ingenua e inocente" caperucita, pero en este caso, que le den, ¡por depravado! Una desgracia menos por la que preocuparse.
    ¡Muy bueno! Tienes el don de dejarme perpleja con cada historia, me encanta :D
    ¡Un abrazo! :)

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    1. Muchísimas gracias por las palabras, Carmen. Me alegro de haber logrado que desprecies a la víctima, era uno de mis objetivos :)
      Abrazo grande!

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  18. ¡Esta es una versión mejor que la adaptación de los hermanos Grimm! ¡Je, je, je, je! Bien hecho. ¡Que al camionero lo castiguen por degenerado! Ojalá se haya retorcido de dolor. ¡Muejejejejejeje!

    Fantástico relato. ¡Saludos!

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    1. Muchas gracias, Nahuel!
      Me alegra que mi relato te haya hecho reír maliciosamente.
      Un abrazo!

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  19. Muy, muy, bueno Federico, me gusto mucho. Sorprendente final.

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    1. Me alegro mucho, mucho, de que te haya gustado. Gracias por el comentario, Estela!

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  20. Muy buena, tu versión de caperucita. Felicidades Federico.

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    1. Muchas gracias, Ara. Me alegro de que te haya parecido buena mi versión. Un saludo!

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  21. Qué crack eres, Federico!! Me ha encantado, como siempre que vengo por aquí!

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    1. Muchas gracias, Ángela!!
      Me alegro de que te haya encantado. Nos seguimos leyendo.

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  22. ¡Me ha gustado mucho el giro humorístico final +Federico Rivolta !¡Realmente genial!
    ¡Enhorabuena!
    Te invito a tí y a todos tus seguidores a que visiteis mi blog "O piña o piñones". Allí encontraréis poemas de diversos temas, relatos de misterio y algún que otro artículo de "opiñón". ¡Espero que os gusten!
    http://opiniaopiniones.blogspot.com.es/?m=0

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    1. Me alegro de que te haya gustado, Oskar!
      Gracias por el comentario y la invitación.

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  23. Genial, te felicito, Federico Ribolta
    me cautivaste desde el principio, es interesante después y con final magnifico.

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    1. Muchas gracias por las bellas palabras, Lupita.
      Un saludo!

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  24. Excelente, Federico. Me encantó esta versión del Lobo y Caperucita. El final me fascinó, como diríamos por acá, quedé ''de cara'' :)
    Saludos.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Sal Yin. Me alegro de que te haya encantado y de haberte dejado "de cara" ;)
      Saludos!

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  25. Fabuloso relato. Aunque esperaba que Caperucita no fuera lo tierna que parecía, me ha mantenido el interés hasta el final.
    Resuelves magistralmente con las últimas frases y lo cierras de forma impresionante con lo de teñir la caperuza.
    un abrazo

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    1. Muchas gracias por las palabras, Clara. Es esperado que en un cuento de Caperucita se inviertan los papeles, pero me alegro de haberte mantenido interesada y que te haya gustado tanto el final.
      Abrazo!

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  26. Hola Fede.

    Me encantó tu cuento de la caperucita, pero debo decirte que te descubrí desde el principio, ja ja ja ja Sabía lo que venía.
    Me fascinó la descripción del camionero, la barba tipo de candado, las actitudes y su comportamiento para darnos falsos indicios que nos llevan a pensar que era el lobo feroz. (Una idea genial)
    La resolución de la trama muy buena y coherente con los acontecimientos y el detalle de la caperuza teñida de rojo es fenomenal.
    Lo disfruté muchísimo y me reí más previendo los acontecimientos. Perdón soy muy buena detective, ja ja ja.

    Un gran abrazo.

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    1. Es uno de mis cuentos más predecibles en cierto aspecto; eso ya lo imaginaba cuando lo escribí.
      Me alegro de que lo hayas disfrutado, Lucía.
      Abrazo grande!

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  27. ¿Dónde hay que firmar para que se haga realidad este cuento? Con tanto abusador de niños hacen falta muchas caperucitas...

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    1. Muy bueno tu deseo, Milano Negro. Hay demasiados lobos y pocas caperucitas.
      Gracias por dejar tu comentario.

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  28. jajaja por un instante pensé que el lobo era el camionero. Me gusta tu blog.

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    1. Gracias por el comentario y por las risas, Patricia.
      Me alegra que te guste.

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  29. Me has sacado una sonrisa con este cuento tan genial, mira que ahora se de donde viene "la caperuza roja".

    Me encantó tu versión, un cuento infantil excelentemente adaptado.

    ¡saludos!

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    1. Me alegro mucho de que te haya gustado tanto y de haberte sacado una sonrisa :)
      Saludos, Tere!

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