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lunes, 19 de diciembre de 2016

¿TE ACUERDAS DE MABEL?





No hubo tiempo de pensar; un grito, una bocina, el ruido de un freno que falla…

El choque no fue tan fuerte, fue casi como un empujón, pero el golpe en la cabeza contra el asfalto lo dejó inconsciente.

Una multitud lo rodeó, eran decenas…, miles de personas que formaban un hemisferio perfecto que le tapaba el sol.

Oyó una sirena, una ambulancia seguramente. Lo sujetaron y tuvo la sensación de que todo a su alrededor se movía.

– ¿Es usted su esposa?

Mabel asintió, luego subió a la ambulancia y fue todo el viaje al hospital sosteniéndole la mano.

La confusión continuó durante dos días. La actividad cerebral hacía que sus ojos se movieran, pero no lograba abrir los párpados.

Una mañana despertó. Se vio lleno de cables, y una sensación de muerte fría lo rodeo, pero un instante después vio a su lado a una mujer lo miraba con ternura.

– ¿En dónde estoy?

– En el hospital – dijo Mabel –; tuviste un accidente que te dejó inconsciente por dos días, pero no te preocupes, no tienes heridas graves.

– ¿Y tú quién eres?

Mabel abrió los ojos y enmudeció por unos segundos.

– Soy Mabel, ¿no me recuerdas?

– No… - dijo él –. Es más, ni siquiera recuerdo quién soy yo.

Ella le dijo todo sobre él, y le dijo que era su esposa, que se habían casado hacía tres años y que se amaban profundamente. Él sonrió; la historia de su vida fue como un cuento de hadas.

Pasaron varios días y él seguía sin recuperar la memoria. Los médicos dijeron que estaba mejorando en forma normal y le dieron el alta., y entonces Mabel lo llevó en una silla de ruedas con la indicación de que hiciera reposo absoluto por unas semanas.

Al llegar al departamento tuvo la sensación de no haberlo visto jamás. Todo le resultaba extraño: los muebles, los cuadros. Enseguida se acostó a descansar y ella fue a preparar la comida.

Durmió en el medio de la cama matrimonial mientras ella descansaba en el sillón en la esquina del dormitorio, esperando toda la noche que él despertase junto con todos sus recuerdos, pero no fue así. Por la mañana se sintió tan perdido como el primer día.

Sin que llegara a hablar, ella apareció con una bandeja con un desayuno continental. Se sentó en el sillón en la esquina de la habitación y, mientras tomaba un té, le dio un mensaje:

– Te llamó tu hermano – dijo –, quiere venir a verte. ¿Te acuerdas de él?

Él no lo recordaba. Seguía sin conocer a las personas que Mabel le nombraba, seguía sin recordar su propio hogar, sus muebles y sus adornos, y seguía sin recordarla a ella. Pero Mabel estaba ahí, a su lado, y tanto le repetía las cosas que había momentos en que él tenía la sensación de empezar a recordar.

Cada día su memoria pareció no ser menos importante. Los dos eran felices; Mabel lo trataba con dulzura y él comenzó a sentir por ella algo muy parecido al amor.

Una mañana algo sucedió, una melodía tal vez, o un aroma, algo que hizo que él recordara todo como en una cascada de fotografías y videos.

– ¡Mabel!

La mujer fue corriendo al dormitorio.


– ¡Lo recuerdo!, ¡lo recuerdo todo!


Ella no pareció alegrarse al respecto.

– ¿De qué te acuerdas?

– Recuerdo quién soy, recuerdo mi departamento y te recuerdo a ti. Eres mi vecina, ¡tú no eres mi esposa!

Mabel se acercó al armario y sacó un mazo de hierro con mango largo:

– Éramos tan felices juntos…, ¿por qué tuviste que recordarlo todo?

Lo golpeó varias veces en la cabeza. El primer golpe no fue tan fuerte, el segundo fue casi como cuando chocó contra el asfalto, el tercero lo hizo sangrar, con el cuarto perdió el conocimiento.

Esa vez no hubo multitudes, esa vez no oyó sirenas de ambulancias.







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16 comentarios:

  1. Hola Federico:

    Una historia bastante escalofriante, ojalá esta vez si haya logrado quitarle solo la memoria, porque muy posiblemente ahora si lo mató. Aunque a lo mejor era lo mejor para Él porque seguramente a la esposa ya la habría matado antes. ;)

    Excelente cuento.¡Saludos!

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    1. Me alegra que te haya parecido así, Tere.
      Es posible que él no haya sido su primera víctima, es cierto. Pero mientras duró, ella le dio todo ;)
      Gracias por el comentario!

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  2. Maldita memoria! Por una vez hubiera sido mucho mejor restar para siempre en la amnesia, por lo menos seguiría vivo. Aunque queda el dilema: ¿vale la pena vivir una vida aparentemente feliz junto a una psicópata asesina?
    Realmente no me esperaba ese final. Me gustan las sorpresas, sobre todo si están tan bien contadas.
    Un abrazo.

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    1. Es cierto, ¡vaya dilema!
      Me alegra mucho haberte sorprendido y que te haya parecido así mi cuento. Te agradezco las palabras, Josep.
      Abrazo.

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  3. Federico por primera vez tu relato me ha dejado un vacío, como si faltara algo importante que decir. No tanto por el final inesperado, si no mas bien por el enigmático cruce de emociones y sentimientos que en tan corto lapso de tiempo fluyó entre ellos, simplemente por haber recuperado su historia, para que nuevamente ella se la cambiara y esta vez de forma contundente y definitiva.

    Bravo amigo a eso le llamo arte, a la genialidad de contarnos una aparente historia de amor y pasar bruscamente a narrarnos una historia de horror usando tan solo una linea de 10 palabras.

    Mabel un derroche de bondad y amor siempre y cuando, quede bien claro que es tu dueña, ja, ja. Lo mejor de tu relato es que existen tantas Mabel por ahí, acaparando, hiriendo, matando lentamente el amor de los hombres, por eso andan tantos psicópatas sueltos, buscando, vengando y matando a tantas mujeres que les recuerdan a la inofensiva pero a la vez malvada Mabel.

    Amigo que tengas unas gratas fiestas de navidad en familia, si así lo deseas, y de no ser así, por favor cuídate de las *Mabeles del mundo*. Abrazos

    FELIZ AÑO 2017

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    1. Es cierto, Harolina; hay muchos asesinos (y asesinas también) cobrando venganza y generando nuevos psicópatas.
      Me cuidaré de las Mabeles, aunque la del cuento era tan tierna que es difícil resistirse.
      Gracias por las palabras, amiga. Un gusto que te haya parecido así.
      Que tengas un muy feliz 2017!

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  4. Impresionante! me encantò, (malditos! los dos...)

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    1. Una alegría que te haya gustado tanto, Raquel.
      ¿Crees que él tampoco era bueno? Es una posibilidad...

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  5. Pobre! Sin memoria hubieran sido felices para siempre, :O

    Desde luego hay personas y personajes que dan terror, Mabel sin duda llevaba tiempo acosando al protagonista para llegar a estos extremos de inventarse una vida conjunta. Pero creo que al descubrir la mentira podría haberse callado, sólo hasta estar a salvo.

    Aterrador!

    Un fuerte abrazo y Felices Fiestas Federico, ;)

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    1. Yo también creo que Mabel llevaba tiempo acosándolo.
      Tal vez la emoción de recordar hizo que no se diera cuenta del peligro que corría.
      Gracias por el comentario, Irene.
      Te mando un gran abrazo y te deseo muchas felicidades en estas fiestas y en el 2017.
      :)

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  6. La vida les deparó una segunda oportunidad, lástima que acostumbre a ser tan caprichosa y juguetona. Muy buen relato.

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    1. Me alegra que te haya parecido así, David.
      Es una posibilidad que ellos ya hubiesen estado juntos, es cierto.
      Muchas gracias por el comentario!

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  7. Hola Federico. Me ha gustado y me ha impactado tu relato a partes iguales. Algo que en principio parecía un drama humano se convierte en un estremecedor y oscuro relato en el que hay una historia detrás entre los protagonistas. Con los pelos de punta... ¡Genial!

    Saludos!

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    1. Una alegría haberte dejado los pelos de punta, Ziortza.

      Muchísimas gracias por el comentario.

      Saludos :)

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  8. Si tan solo no hubiera recuperado sus recuerdos...

    Una excelente historia. ¡Felicitaciones!

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    1. Pudieron haber sido felices... tal vez.

      Muchas gracias por el comentario, Itsuki!

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