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martes, 6 de enero de 2015

A CORAZÓN ABIERTO




Augusto se estaba marchando cuando algo golpeó su espalda, al dar la vuelta vio un rastro de sangre que terminaba en los brazos de Amanda:

– Quisiera creer que esta vez es la definitiva – dijo ella , pero esta historia no tiene fin.

Amanda le imploraba por ese golpe final, pero Augusto seguía estirando la situación.

– Me tenés entre la pena y la gloria, Augusto. Andate de una vez y hagamos de cuenta que algún día te olvidaré.

Amanda encendió un cigarrillo mientras Augusto seguía parado en la puerta. El cigarrillo se consumió al instante y el fuego llegó hasta su interior, obligándola a quitarse toda la ropa. Desnuda, se clavó los dedos en el centro de su pecho desgarrando su piel; luego, exhalando un profundo grito de desesperación, comenzó a separarse las costillas hasta abrir por completo su caja torácica. Augusto pudo ver las vísceras de su amada, aquellas vísceras que él había dañado durante tantos años. Allí había una faringe anudada, un estómago ulcerado y hasta un hígado infectado.

– Acá tenés mi corazón, está bombeando para vos.

Él se acercó y vio que allí tenía unos diez cuchillos clavados. Augusto tomó uno de los cuchillos y se lo sacó sin saber que ya formaba parte de su cuerpo, por lo que Amanda comenzó a desangrarse frente a él.

La habitación comenzó a inundarse de fluido vital pero Augusto seguía enmudecido ante la situación. Transcurrieron varios segundos y, cuando sus zapatos se tiñeron de rojo, pronunció la frase más elocuente que se le pudo ocurrir:

– No sé qué decir… mejor hablemos en otro momento.

Amanda volvió a cerrar su pecho como lo hacía siempre y encendió otro cigarrillo.


27 comentarios:

  1. ¡Bueno, bueno Federico! No entraré en detalles pero recientemente me sentí como Amanda. Es impresionante la forma en que has descrito su sentimiento y que oportuna la reacción de Augusto (es incluso graciosa, sádica pero graciosa). Lo de los cuchillos impacta, me ha gustado mucho porque pones que ya son parte de ella. Esta mujer no tiene suerte. Entre Arrebataste mi vida y A corazón abierto, Amanda tiene que estar..... Muy bueno y pasional, parece también un tango (ahora que ya conozco más de eso). Un abrazote

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    1. joder!! estabamos pensando igual!!.jijiji esa Amanda de el carajo! hay muchas Amandas por ahi...y este man (autor),las conoce mucho. :P

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    2. Pobre Amanda, es cierto.
      Ana: La protagonista pronto aparecerá en otro cuento que estoy terminando, esperemos que tenga mejor suerte esa vez; aunque su vida es un poco como un tango.
      Les aclaro que cualquier semejanza con la realidad es una triste coincidencia.
      Abrazos.

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  2. ay! son ideas o la Amanda se parece a una amiga mía,que se siente desalmada por estos dias, y abriendose el corazón a cada rato,sadica,paranoica,enferma,bruta! Amanda del carajo!..no se pero quede como con rabia! tipica misera historia de amor y entrega, me gustó... mucho!me encantó y me la llevo profundamente jijiji apropósito esa imagen la estaba buscando.... te dejo mis mejores chocobesotes hoy con cariño!!!

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    1. Muchas gracias por el comentario, Ady. Me alegro de te haya gustado y a la vez te haya dejado como con rabia.
      Un saludo para vos y otro para tu amiga :)

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  3. Me encantó! Una fuerte metáfora con kilos de verdad... Saludos!!!

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    1. Me alegro de que así sea, Diana. Gracias por tu comentario.
      Un saludo!!!

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  4. No comento, solo leo y disfruto, contigo me pasa eso. Genial amigo. Genial

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    1. Eso es lo importante, amigo!, que lo hayas disfrutado. Me alegro.

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  5. Amor de bisturí. Tan crudo como el amor de novela... pero real como la vida sanguinaria y cruel. Bravo Fede!

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    1. Genial comentario, Miguel Ángel; preciso como un bisturí.

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  6. Magistral forma de describir el dolor y los sentimientos de la protagonista. Visceral, y poderoso relato. Buenísimo. Saludos.

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    1. Visceral en el sentido estricto de la palabra. Me alegro de que te haya gustado, Ricardo. Muchas gracias por el comentario.

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  7. Qué metáfora más acertada del sufrimiento de una mujer que ama sin ser correspondida. En definitiva, de una mujer que sufre. Me ha recordado esas imágenes del corazón de María, traspasado por siete cuchillos, que son sus siete grandes dolores. Magnífico, Federico.

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    1. Sacarle esos cuchillos la dejaría sin corazón.
      Me alegro de haber acertado en tu opinión, Fernando. Gracias por el comentario, amigo.
      Un saludo.

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  8. Tremendo relato, y original como siempre. Es verdad que hay mujeres como Amanda, y es triste. También hay hombres como Augusto, y eso es más triste aún. Una metáfora muy elocuente sobre aspectos humanos muy complicados. Genial!

    Un abrazo.

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    1. Te agradezco tus palabras, Julia.
      Es triste que esas cosas sucedan, pero me alegra tu opinión de mi relato.
      Abrazo grande.

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  9. Magnífico relato, Federico. Impactante manera de transmitir el sentir de Amanda.
    Muy interesante tu blog, saludos.

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    1. Muchas gracias por el comentario, Sal Yin. Me alegro de haberte impactado y de que te haya resultado interesante mi blog.
      Un saludo.

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  10. Pasión, amor, dolor... y una manera de expresarlo muy interesante. Me fascina el concepto de arrancarse el corazón, yo recurro mucho a él, hay veces que me es inevitable.
    Me encantan tus cuentos
    Saludos

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    1. Muchas gracias por el comentario, Mar. Me alegro de que te gusten mis cuentos.
      Nos seguimos leyendo. Cuídate el corazón.
      Saludos.

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  11. Impactante y muy bien estructurado! Hay que ver lo que da de sí una mente matemática!

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  12. Muy bueno y original, maestro Federico, un relato crudo metafórico y surrealista. Hay veces en que querer sacar el cuchillo puede hacer más daño, el problema fue clavarlo a la primera... Soberbio! Un abrazo!

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    1. Así es, el cuchillo clavado ya era parte de su corazón, ya no se podía deshacer el daño ocasionado.
      Muchas gracias por dejar tu comentario, Alonso. Abrazo grande!

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